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Y si me estreso… ¿Qué hago?

Escrito por: Guadalupe Cruz
Psicoterapeuta

Es increíble que en esta época en donde tenemos grandes avances científicos y tecnológicos, podamos darnos cuenta de que en situaciones emocionales no hay gran ventaja, ya que el estrés está considerado una de las peores enfermedades del siglo XXI.

Desde los más pequeños hasta los más grandes tienen o han tenido la desfortuna de sentirlo por lo menos una vez en su vida.

Nadie que esté vivo es ajeno a él, ¿algunas razones? la poca gestión del tiempo, la familia, el trabajo, la escuela, los niños, la incertidumbre de no saber qué va a pasar en un futuro, nos roban la tranquilidad.

El ser humano necesita tener seguridad y la sensación de control, pues ambos son pilares en su vida para mantener cierto equilibrio; sin embargo, si hablamos de seguridad, podemos darnos cuenta de que ya no existe y un ejemplo claro es el contenido diario de las noticias, pues en ellas se habla de robos, asaltos, secuestros, etc. Y tanto hombres como mujeres se andan cuidando hasta de su sombra.

Amargamente, un claro ejemplo de este estrés con el que se vive es cuando las chicas, apenas anochece, se sienten temerosas de salir de sus trabajos, de sus casas, de ir de fiesta, con sus amigos o de antro, por el miedo a ser asaltadas, secuestradas o peor, transgredidas.

Y entonces me pregunto ¿quién no tendría miedo, estrés o generar ansiedad, bajo estas circunstancias?

Pues precisamente a esto es a donde dirigiré el artículo de hoy, dando algunas sugerencias para manejar la ansiedad.

Si bien es cierto todo el que ha tenido ansiedad sabe que en algún momento “se rompió”, es decir que de repente en una parte de su vida tuvo esa ansiedad más elevada, tal vez en un ascensor, en una reunión, en una discusión con su pareja o sus hijos, con algún familiar enfermo y no supo qué hacer, con alguna situación en donde sintió demasiado estrés y no supo cómo actuar, y a partir de esto sufre ansiedad y hay más desencadenantes que no ha podido identificar.

Y me dirán, ¿porque no todos padecen ansiedad?

Tiene que ver con hábitos de vida (¿duermo lo suficiente, como alimentos saludables, hago ejercicio, ingiero alcohol, cigarrillos u otro tipo de drogas?) y con una personalidad con predisposición a la ansiedad.

Algunos rasgos de personalidad que pudieran tener predisposición a la ansiedad son: personas que tienden a los excesos, es decir que no tienen un control sobre sí mismas, por ejemplo aquellos que beben mucho, que fuman en demasía, que tienen compras compulsivas, atracones, que pueden tener un maratón de videojuegos o ver unas serie completa en un solo día, también pueden tener ansiedad personalidades perfeccionistas, controladoras obsesivas, personas que tienen pensamientos rumiantes, es decir que estén pensando constantemente en que dijo, que no dijo, que hizo, que no hizo, personas a las que le cuesta expresar sus emocionas por consiguiente puede tener algunas situaciones físicas como contracturas musculares, dolores de estómago, cabeza, etc., todas estas personalidades pueden padecer ansiedad debido a que viven en constante tensión.

Entonces lo primero que tendrían que hacer para bajar dicha ansiedad es, encontrar la raíz de la misma, recordar cual fue la primera vez en la que se presentó, ¿que había?, ¿cómo fue?, ¿con quién fue?, ¿dónde estaban?, recordar los más posibles detalles, para así entender cuál es el factor que esta desencadenándola.

Observar si fue un cumulo de cosas y se “rompió”, si fue un tema circunstancial o si es algo que no sabe gestionar.

Analizando, comprendiendo, trabajando de donde viene esta forma de ser, podemos ser capaces de matizar y gestionar la ansiedad para que tenga un buen pronóstico.

La respiración es esencial, en muchos sentidos, nuestro estado de ánimo y nuestras emociones dependen en gran parte del grado de activación del sistema nervioso. Si falta oxígeno, experimentaremos más estrés, ya que nuestro cuerpo entrará en fase de alarma para encontrar una solución a esa situación. Lo que pasa es que parte de ese déficit de oxígeno puede deberse a cómo respiramos.

Las técnicas de respiración ayudan a sacar el máximo potencial de nuestros pulmones, y esto nos permite obtener una ventaja significativa en los momentos concretos en los que nos sentimos demasiado activados.

Dar un paseo podría ayudar, al salir, tenemos la posibilidad de encontrar nuevos estímulos que reclaman nuestra atención y que nos permiten “refrescar” la mente.

El ejercicio te ayuda a mantener tu mente despejada ayuda a que tu cuerpo libere estrés y tensión, hacer ejercicio diario es una excelente terapia para la ansiedad.

La meditación es una de las mejores técnicas para mantener tu mente en equilibrio y tomar control de tus pensamientos, enfocando tu mente en las cosas positivas de tu vida.

Técnica 5,4,3,2,1 consiste en pensar 5 cosas que podemos ver en ese momento, 4 que podemos oír, 3 cosas que podamos sentir, por ejemplo: los pies en tus zapatos, la textura de tu ropa, etcétera; 2 cosas que puedas oler y 1 que puedas saborear.

El éxito de esta técnica es que el cerebro focaliza la atención en los sentidos dejando en un segundo plano los problemas y aspectos que están causando en este momento la ansiedad.

Como puedes leer, parte del éxito de controlar tu ansiedad es relajarte y distraer tu mente, sin embargo, si ya hiciste las técnicas mencionadas y notas que no funcionan, sería conveniente acudir con un terapeuta.

Espero este artículo sea de tu agrado, pero sobre todo de ayuda.

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Y si me estreso – Guadalupe Cruz

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Ante el conflicto

Escrito por: Ana Elisa Moreno
Terapeuta holística

Los conflictos en la vida son inevitables, son parte de ella. Si nos detenemos a nombrarlos, en un solo día podemos encontrar múltiples situaciones de conflicto, sin embargo, algunos son tan simples que se resuelven casi al instante, y hay otros que nos llevan a luchas internas y externas en ocasiones difíciles de solucionar.
Las emociones que despierta un conflicto son de miedo y sus derivados, como enojo, frustración, angustia, dolor, decepción y rabia, por mencionar algunas y en muchos casos tienen implicaciones físicas como sudoración, problemas de sueño, problemas de presión, dolor de cabeza y muchos síntomas más.
Pareciera entonces que los conflictos nos vulneran, pero ¿realmente lo estamos?, y si lo estamos ¿podemos dejar de estarlo?

Estamos vulnerables cuando no sabemos cómo resolver un ataque de cualquier tipo. No nos sentimos capaces de hacerlo y nos volvemos presas de emociones abrumadoras. En cambio, cuando sentimos que somos capaces de solucionar un conflicto y, sobre todo, capaces de manejar las emociones, y nuestras respuestas ante la situación, el conflicto se convierte en una posibilidad de crecimiento personal cuya solución nos construye. Cada conflicto que solucionamos nos fortalece y nos libera, y dejamos de ser presas del miedo.

¿Cómo lograrlo?
Lo más importante es no esperar a que suceda. Si bien no sabemos qué puede pasar, cuando nos observamos podemos encontrar situaciones de conflicto que suceden una y otra vez, por ejemplo, si cada vez que llego al centro comercial me estreso buscando un lugar de estacionamiento y si no lo encuentro pierdo la calma, es un posible conflicto en el que puedo trabajar desde hoy. De esta forma, comenzaré el camino para la auto regulación emocional y el fortalecimiento de mis capacidades de resolución.

He aquí algunas recomendaciones, y la primera es que apliques solo las que te hagan sentido y desees experimentar:

1. Observa.
Siéntate en un lugar cómodo y contacta tu mente con la situación de conflicto que te preocupa y observa tu cuerpo, no tus pensamientos, sólo tu cuerpo. Revisa si la temperatura cambió en alguna parte de él, si detectas tensión, algún dolor, si la respiración se agita, y cualquier cosa que pueda darte indicios del conflicto en tu cuerpo.
Ahora, contacta con una situación que te haga sentir muy bien, quizá un recuerdo agradable o un hábito que disfrutas, y vuelve a observar tu cuerpo. Observa si se relaja, si cambia su temperatura, si se distiende o se contrae, si los dolores desaparecen y lo que sea que te dé información interesante.
A continuación, contacta con una situación neutra, algo que no consideras ni agradable ni desagradable y vuelve a observar tu cuerpo.
Una vez que tienes estos mapas de tu cuerpo en situaciones desagradables, neutras y agradables procura, cada vez que te acuerdes, hacer una pausa y observar tu cuerpo para ver si te da información de las emociones que se están desplegando a través de él.

Si detectas sensaciones que incluirías en las situaciones desagradables, trata de encontrar lo que está ocurriendo y trabájalo para solucionarlo. Si, por el contrario, lo que detectas es neutro o agradable, disfrútalo.
A través de la repetición de este ejercicio, con el tiempo comenzarás a notar signos tempranos en tu cuerpo que te avisarán de la necesidad de gestionar emociones de miedo y sus derivados. Podrás ponerte a salvo si es necesario y en vez de reaccionar, podrás responder creativamente.
No se trata de negar o detener las emociones que nos abruman, la idea es reconocerlas de manera temprana para observarlas sin drama y tener la oportunidad de responder de la manera que nos haga sentir mejor.

2. Arma tu caja de herramientas.
En la mayoría de las casas, hay una caja de herramientas que nos permite solucionar desperfectos o darle mantenimiento a la parte de la casa que lo necesita. Si bien, esa caja de herramientas no servirá si hemos dejado que el tiempo agrave el desperfecto, si será de gran ayuda cuando el desperfecto comienza. La caja de herramientas en casa generalmente contiene herramientas diversas para cada caso.

Nosotros también podemos hacer nuestra caja de herramientas para gestionar conflictos. En ella ponemos todas aquellas actividades y pensamientos que sabemos nos funcionan en determinadas situaciones. Para armar tu caja de herramientas personal, ve probando diversas cosas; quizá un mantra, prender una vela, salir a caminar o hacer respiraciones te pueden funcionar cuando te encuentras ansioso, para cuando estás enojado puedes probar hacer ejercicio, escribir en tu diario, hacer algo de jardinería o hablar con alguien, y para la tristeza quizá elijas ver una película, pintar mandalas, tomar un largo baño o salir a la naturaleza. Prueba distintas herramientas para incluir en ella y cámbialas si sientes que ya no te aportan. No todos tienen las mismas herramientas, cada uno de nosotros tenemos las propias, las que nos hacen sentido a nosotros y que nos ayudan.
Cuando estés en un conflicto, abre tu caja de herramientas y úsala, notarás cómo si tienes muchas opciones para manejar un conflicto desde el inicio y no permitirás que se salga de control.

3. Haz una lista.
Elabora una lista de situaciones que en general te causan conflicto y de las reacciones que tienes ante ellas. Por ejemplo, “cada vez que veo a alguien pelear, me pongo tan nervioso que me echo a correr”. Observa lo que denota en ti cada situación de conflicto que has vivido.
Una vez que tengas esa lista, observa tus respuestas. En todos los casos, un detonante nos lleva a situaciones similares de nuestro pasado donde la respuesta que hoy parece automática se fue elaborando. En todos los casos, las primeras veces que respondiste de la forma que lo haces hoy sin pensar, fue la reacción correcta para ponerte a salvo. Si usamos el mismo ejemplo, quizá correr era una forma de ponerte a salvo cada vez que tus hermanos mayores peleaban entre si y de esa forma no “se metían contigo”. Al cabo de muchos pleitos y muchas veces que corriste, aprendiste a reaccionar de la misma forma ante situaciones similares.
Sin embargo, hoy puedes revisar la lista y ver si algunas de esas reacciones automáticas siguen teniendo la misma vigencia que antes, es decir, puede ser que ahora puedas responder de una forma diferente o hayas entendido que reaccionabas así por la edad que tenías, y que ahora eres más maduro, estás más fuerte y no es necesario correr. Quizá incluso puedas detectar que en realidad ya no tienes la misma sensación de vulnerabilidad que tenías a esa edad y no hay razón siquiera para ponerte nervioso.

Si al hacer la lista te das cuenta de que algunas de esas reacciones siguen siendo necesarias para ti, indaga un poco más y trata de descubrir por qué crees que sigue siendo necesaria la misma reacción y detecta el punto que debes trabajar. Siguiendo el mismo ejemplo, es posible que descubras que te sigues sintiendo incapaz de defenderte y te asuste mucho que terminen peleando contigo. Ante esa situación, tal vez creas que sería una buena idea buscar la forma de aprender a defenderte, quizá aprendiendo alguna técnica de defensa personal, o bien, trabajando con tu autoestima a través de alguna terapia.
Hacer una lista de lo que te causa conflicto te ayudará a detectar aspectos que puedes mejorar para fortalecerte física, mental y espiritualmente y trabajar en ellos, de tal forma que, con el trabajo personal realizado, ante los mismos detonantes te sentirás más capaz de resolverlos.

4. Lleva un diario o bitácora.
Si ya estás en la zona de conflicto y las emociones abrumadoras se dispararon, escríbelo.
Un diario es una magnífica forma de sacar las emociones del cuerpo y organizar tus pensamientos. Escribe todo lo que salga de ti sin pensarlo, sé detallado y siéntete libre de expresarlo con las palabras que salgan al momento. Notarás como al final te sentirás más calmado e integrado.
Pero, si te preocupa que alguien pueda leer tu diario y prefieres hacer una bitácora, también ayuda, aunque ciertamente no es tan completa como la anterior. En esa bitácora escribes de manera organizada y concisa lo que pasó, las emociones que se dispararon, lo que piensas sobre ello y las acciones que quieres llevar a cabo.

Ambos, el diario y la bitácora permiten la integración de la experiencia y la exploración de la misma desde un lugar más tranquilo, brindándote mayor claridad en mente y emociones. La idea es que al cabo de un tiempo vuelvas a leer lo que escribiste y veas cómo ha evolucionado. Es posible que notes que tu perspectiva de la situación ha cambiado o detectes áreas a trabajar.
Si en esa nueva lectura descubres que sigues anclado al conflicto, es momento de pedir ayuda, quizá platicarlo con alguien que consideres que será objetivo y que te ayude a integrar la información sin enjuiciarla ni tratar de solucionarla por ti, puede ser un amigo, familiar o terapeuta.

Lo importante para fortalecernos y responder de mejor manera ante los problemas es el autoconocimiento, si sabes quién eres, qué detona en ti emociones abrumadoras, cómo respondes a ellas y qué herramientas tienes, te permitirán crecer ante los conflictos.
No tienes que huir de ellos ni huir de las emociones que se disparan en ellos, con frecuencia el enojo nos llevará a resoluciones necesarias, la tristeza nos permitirá ver lo que necesitamos, la frustración nos ayuda a identificar a qué nos aferramos, y así, cada emoción abrumadora nos da información valiosa sobre nosotros mismos. Usar esa información para nuestro crecimiento nos dará las herramientas necesarias para sentirnos capaces de solucionar lo que venga, adaptándonos a los constantes cambios de la vida y recuperarnos cuando el dolor toque a nuestra puerta. El autoconocimiento es un acto de amor hacia nosotros mismos, y al mismo tiempo, un acto de amor hacia los que nos rodean, entre más en paz nos sentimos con nosotros mismos, más en paz nos sentimos con los demás.

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Los hijos no se pierden en la calle, se pierden en la casa…

Escrito por: Guadalupe Cruz
Psicoterapeuta

¿Alguno de ustedes ha leído o escuchado esta frase?

Me gustaría comentarles que hoy a la hora del almuerzo, mi hija menor mencionó que estaba viendo una serie, su hermano le preguntó que cuál y ella dijo el nombre, entonces su papá me voltea a ver y me dice “¿sabes que serie es y de que trata?”

¡¡Inmediatamente contesté “¡¡Si, claro!! Es una de dibujos animados”

Mi esposo sonrió (aunque más que sonrisa pareció mueca) y me dijo “No, ¡no sabes de qué se trata!” y me explicó que, aunque fuera de dibujos animados, era una serie para adultos; yo me sentí pésimo, ¿en qué momento mi pequeña empezó a ver eso? ¿Cómo es que yo había sido tan confiada y pensar que por ser de dibujos animados estaba realizada para niños?

Y fue aquí donde recordé tan maravillosa y cierta frase: “los hijos no se pierden en la calle, se pierden en la casa”

Muchas veces en nuestro diario vivir nos es más cómodo que nuestros hijos pasen horas viendo televisión o estén encerrados en su habitación con un dispositivo móvil, primero porque “no me da lata”, “no me interrumpe”, “no me hace tiradero”, y segundo porque “es mejor que esté en su casa y no ande en la calle de vago”; pero… ¿hasta dónde esto resulta “seguro” o “positivo”?

Si bien es cierto, que muchas veces no tenemos tiempo, es importante saber qué están haciendo nuestros hijos dentro de su habitación, qué ven en su celular y cuidar el tiempo que pasan en este dispositivo.

Por lo tanto, quiero decirles que fue hasta hoy que pude entender el significado de esta frase que es total y absolutamente cierta, sobre todo en la actualidad, donde nuestros hijos en edad escolar tienen acceso a la tecnología y a las redes sociales …

Nuestros hijos no sé pierden en la calle, se pierden en la casa cuando no hay un ambiente cordial, cuando los padres trabajamos de sol a sol y no compartimos con ellos alguna conversación significativa (padres demasiado ocupados y/o ausentes), cuando creemos que mientras estén en su habitación con el celular, “estarán bien” …

Los hijos no se pierden en la calle, se pierden en la casa, cuando se sienten solos, cuando no se sienten escuchados, amados o como parte de una familia, con ese cúmulo de necesidades no atendidas y frustraciones no gestionadas.

Por esta razón, hoy te digo, que voltees a ver a tus pequeños, platica con ellos, pasa un mínimo de dos minutos diariamente, atendiendo sus necesidades afectivas. En este tiempo olvídate del celular, pareja y otras actividades y plática de cualquier cosa con ellos, cuenten chistes, adivinanzas, solo escucha, sin regañar, omitiendo opiniones o diciendo tus propias experiencias de cuando eras niño, a menos que ellos pregunten, haz que se sientan a gusto contigo, haz que añoren cada noche esos dos minutos, convierte ese tiempo exclusivamente para ustedes. Tal vez, al principio se te harán eternos, pero conforme pasa el tiempo, verás que esos dos minutos no les alcanzan para nada. Lo importante es empezar y continuar, ser constantes y verás las maravillas que hacen esos dos minutos, no dejes que se sigan perdiendo en su habitación.

¡¡abrázalos y ámalos!!

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Los hijos no se pierden en la calle – Guadalupe Cruz

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Gozología

Artículo por Ana Espinosa, sanadora energética, Master Reiki y practicante de varias técnicas de sanación y regeneración.

Desde mi punto de vista, el principal objetivo en la vida de todo ser humano, es “Ser feliz”.

Incluso la Declaración de derechos humanos de Virginia de 1776 establecía, como bien lo menciona el personaje Chris Gadner, representado por Will Smith en la película “En búsqueda de la felicidad”: “Que todos los hombres son por naturaleza igualmente libres e independientes…de los cuales, cuando entran en un estado de sociedad, no pueden ser privados o postergados; expresamente, el gozo de la vida y la libertad, junto a los medios para adquirir y poseer propiedades, y la búsqueda y obtención de la felicidad y la seguridad”.

Después de más de 20 años de estudio y práctica de diferentes temas referentes al desarrollo humano, la evolución de la consciencia y varios tipos de sanación energética, entre otros, hace poco tiempo comencé a unir ideas y conceptos, llegando a mi propio Santo Grial, a la maravilla de la Gozología.

En algún momento pensé que mi enfoque principal era la Sexualidad Sagrada, por esta idea que tenemos de “Placer=Sexo” y un tiempo después fui recordando que ese placer, ese disfrute, viene de muchas otras fuentes como la comida, un atardecer, un amanecer, la risa de un bebé, la mirada de una mascota, tocar el pasto, entre millones de otros instantes en los que podemos sentir una emoción tan fuerte como la de un orgasmo. Según la definición de diccionario, orgasmo “es lo que pasa normalmente cuando llegas a la parte más intensa de la excitación sexual”

Para mí, hay muchos tipos de orgasmos que podemos sentir con todas esas fuentes de placer que les menciono y muchas más.

No te voy a decir que aplico esto de la Gozología todo el día, todos los días. De pronto entro en la rutina, en algo “malo” que haya pasado y me desconecto del gozo, me preocupo, me enojo, pero entre más lo haces, más lo haces y más fácil resulta regresar a este tren de disfrute. Te vas acostumbrando a que te va mejor en la vida, ya que cuando estás alegre, disfrutando, de buen humor, tu frecuencia vibratoria se eleva y atraes ese tipo de cosas a tu vida. Es aprender a sacarle a todo lo que estás viviendo, el gozo, lo positivo, el qué puedo disfrutar de este momento.

Una parte fundamental de la Gozología, como en muchas filosofías, es el agradecimiento. Agradecer te mantiene como mencionaba anteriormente, en una frecuencia vibratoria alta y es más sencillo gozar cuando te encuentras en ese nivel de vibración.

Cuando hablo de agradecimiento, siempre me gusta mencionar que se agradece TODO, absolutamente todo. Por ejemplo, hace unos meses mis papás (que son las dos personas más importantes y amadas de mi vida) tuvieron un accidente automovilístico en el que el coche fue “pérdida total”, mi papá estuvo muy cerca de la muerte y mi mamá salió muy
lastimada. Es en estos momentos en los que se pierde la conexión con el gozo. Claro que, si lloré, lloré mucho, me dolía el alma (si es que se pude) y, aun así, al retomar la conexión, agradecía por todo, porque aun a pesar de todo, seguían vivos (cabe recalcar que aún la muerte se puede agradecer), el accidente nos unió todavía más como familia, al ver a un ser querido cerca de la muerte, se te olvida cualquier rencor, cualquier discusión que hayas tenido con ellos y el amor total resurge. En resumen, aún estos momentos de dolor, decidí disfrutarlos, agradecerlos, creo que son tan parte de nuestra experiencia humana que es muy importante que aprendamos a gozar, a saborear y sobre todo a reconocer y dejar salir esas emociones que hemos aprendido que son “malas” y tratamos de evitar a toda costa.

El otro día leí una frase que me encantó “La paz no es la ausencia de caos, conmoción o desafíos. La paz es estar en el medio de esas cosas mientras permaneces calmado con amor en tu corazón” y por supuesto yo le agregaría: “mientras gozas el camino”

Como menciono anteriormente, a veces confundimos el placer con el sexo o creemos que para gozar tenemos que estar haciendo algo extraordinario o pagar mucho dinero. Tengo muchísimos ejemplos, me gustaría darte algunos para que veas que Gozar la vida es mucho más sencillo de lo que parece, y al hacerlo tu vida va mejorando considerablemente.

Mi fuente de placer favorita (fuera del sexo) es la comida, hace mucho decidí dedicarme fielmente a disfrutar cada instante, especialmente a través de experiencias gastronómicas sensoriales. A través de los sentidos reprogramar la idea que tenemos del placer, abrir el corazón al gozo y con ello descubrir todo lo que podemos lograr a nivel energético poniendo atención a todo lo que comemos.

Yo lo hago como una meditación cuando tengo el tiempo y el espacio, también lo hago de diferente forma si estoy comiendo con otras personas. Lo importante es que te des el tiempo (aún con un solo bocado) de disfrutar cada aspecto de lo que metes a tu cuerpo. Siente su textura, temperatura, olor, sabor, ¿qué sientes?, ¿qué te recuerda? Y a mí me gusta hacer un ejercicio que saqué de otra película, en “Un ángel enamorado” hay una escena en la que el ángel, que no tiene sentidos físicos, ni emociones, no tiene idea a qué sabe una pera y le pide a la protagonista que se la describa.

Me gusta pensar cuando estoy comiendo que le quiero transmitir la experiencia que estoy viviendo, a alguien fuera de mí, llámalo Dios, universo, ser superior o cómo más te guste. De esta forma pongo especial atención a lo que como además de agradecerlo. Te prometo que al hacer esto, la comida incluso empieza a saber todavía más rica.

Dentro de las experiencias culinarias, incluyo un ritualito diario que hago con mi cacao (bueno casi diario, esa es otra de las cosas que he descubierto, la flexibilidad ayuda mucho a poder disfrutar más la vida). En las mañanas pongo música, escojo que té natural voy a hacer para preparar mi cacao, pico el cacao, bailo y canto mientras lo hago, escojo que otros ingredientes le voy a poner y sigo escuchando música, bailando o simplemente meditando/contemplando mientras lo tomo. Tal vez suena a una gran inversión de tiempo y no lo es, es como prepararte tu café, solo es ponerle toda tu intención y dedicar el tiempo SOLO a eso, sin distraerte con tu celular, la tele o cualquier otra cosa.

Puede parecer algo irreal sobre todo si tienes hijos, trabajo, compromisos etc. Pero te aseguro que es completamente posible si le empiezas a dedicar un poco de tiempo al día, como te voy a mencionar, simplemente durante el baño y unos cuantos bocados totalmente conscientes al comer.

El otro ejemplo de Gozo que me encanta es bañarme, amo sentir el agua calientita en el cuerpo, tener esos momentos de “soledad”, de estar conmigo, aprovecho para agradecer a cada parte de mi cuerpo y hago del baño toda una ceremonia, la vida entera es una ceremonia y es así como trato de vivirla, es así como te invito a vivir la tuya, descubriendo tus propias fuentes de placer, estar más presente en cada momento de tu vida y GOZAR.

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Gozología – Ana Espinosa

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Transhumanismo y espiritualidad

Artículo por Edgar Camargo

El transhumanismo busca modificar las capacidades humanas a nivel físico, psicológico e intelectual, sin embargo, en modo alguno beneficiará a quien anhela conseguir los efluvios de su espíritu.

Si un ser humano se modifica en una conducta de forma no natural o abrupta, sus campos energéticos y corrientes bio magnéticas cambian, esto lo vemos actualmente con los seres que practican cualquier actividad humana que no corresponde con su género o especie biológica. Por consiguiente, si un cambio de estos no es provechoso para nuestra espiritualidad mucho menos algo que venga de fuera, implantado tal vez hasta de forma inconsciente y en contra del individuo.

Nunca fue más duro emprender el viaje espiritual y mantenerse en él.

Velar lo que comemos, respiramos y observamos a través de ese círculo electrónico de protección de la magna presencia “yo soy”, nunca fue tan imperativo.
Para que ese círculo recubra nuestras familias e hijos, la comprensión de la información, de cómo usarlo, cómo formarlo, es tarea primordial.

Nuestro cuerpo físico es una esponja, pero debe vibrar alto para recibir, procesar y dejar actuar a esa magna presencia. “Yo soy la magna presencia actuando en todo momento” para ese espíritu propio de cada quien y que desciende a estos niveles a expresarse. Por esta razón, las diferentes interferencias, lo que no es natural, debe evitarse, y transmutar aquellas que permanecen. “Yo soy la llama violeta transmutadora de todos los elementos inhumanos en mi”.

Pero qué podría causar el transhumanismo tecnológico que se parezca a la espiritualidad: Nada. Ahí está el peligro. Cualquier niño jugaría con una cobra por que no conoce su peligrosidad, lo mismo el ser humano no conoce su espiritualidad, pero tener estados alterados de conciencia, psiquis alterada o intelecto alterado por procesos tecnológicos implantados, producirá que éste creyese ciegamente que así debe ser, y todos los espiritualistas saben que NO ES CREER, ES SER.

El sabor es diferente.

¡Yo soy la magna presencia de Dios en mí!

¡Om Mani Padme Om!

Por ello el transhumanismo y la espiritualidad no van, no ofrece las verdaderas herramientas que se necesitan para la libertad del espíritu en la materia, es engaño. Debemos volver a la naturaleza. ¡Yo soy en todas partes y en todos los seres!

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Transhumanismo y Espiritualidad – Edgar Camargo

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Conceptos en el contexto espiritual y cósmico

Artículo por Ana Elisa Moreno, 18 de noviembre de 2022
Terapeuta Holística

Cuando leemos artículos, libros o vemos videos sobre el desarrollo de consciencia, es común que nos encontremos con el uso de conceptos que si bien, se usan en el mundo material tienen su impacto en el mundo espiritual. En este artículo platicaremos de 3 de ellos.

Comencemos por el primero, el “sesgo cognitivo”. Este término lo estudia la psicología cognitiva y se refiere a una desviación en el proceso mental que lleva a una distorsión sobre la interpretación de la información disponible, es decir, sobre la información obtenida, cada uno entiende cosas diferentes. Y esto se debe a que cada uno de nosotros tiene sus propios atajos mentales, motivaciones emocionales y morales o incluso somos influenciados de manera diversa por la sociedad.

El sesgo cognitivo es un rasgo que se considera adaptativo durante la evolución humana para poder tomar decisiones rápidas ante un peligro. Sin embargo, aunque son muy útiles, en ocasiones producen una desviación en el procesamiento mental y pueden nublar nuestro juicio objetivo.

¿Qué tiene que ver esto con la espiritualidad en general y con la consciencia en particular? Todos tenemos, hemos tenido y tendremos sesgos cognitivos de acuerdo con muchos factores internos y externos que nos llevan a percibir la vida de cierta forma e incluso, a lo largo de nuestra vida esa percepción cambia muchas veces. Así pues, nuestro estado de consciencia espiritual tendrá que ver en muchas ocasiones con esos sesgos cognitivos de los cuales hay muchos, por ejemplo: sesgos de correspondencia en el que respondemos a la información dependiendo del emisor, otro sesgo es el de favoritismo del endogrupo, el cual nos lleva a tomar decisiones y acciones de acuerdo a nuestro grupo inmediato, el de interés personal, etcétera, pero quizá los más comunes en el mundo espiritual sean los sesgos de pensamiento de grupo, los de falso consenso, los de maldición del conocimiento y los de suerte moral que nos puede llevar a dejar nuestras decisiones conscientes en manos de grupos e ideas.

El segundo concepto que revisaremos es el “Egregor”. Esta palabra proviene del griego y significa “vigilante” y en general se le asigna este nombre a la posibilidad de manifestar un efecto o situación, por el pensamiento colectivo, y se forma una “entidad psíquica” que puede influir en la realidad. Es decir, si a muchos nos da miedo algo, ese algo se manifestará porque lo hemos construido, por ejemplo: un personaje que se postula para algún puesto de elección, y que nos cae mal a nosotros y a mucha y entre todos nos dedicamos a juzgarlo y criticarlo, terminará por ganar esa elección porque entre muchos lo hemos formado y fortalecido dándole “vida”.

Este concepto está presente en la magia y el ocultismo, y Eliphas Lévi, en su libro “El gran misterio” explica que los egrégores son “vigilantes, seres tenebrosos que nos destrozarán sin piedad porque no advierten nuestra presencia”, concluye que estos seres cobran vida de nuestra consciencia y le daos forma, rostro, y al hablar de ellos crecen, se multiplican, y son nuestras fantasías.

En el camino espiritual, los egregores se explican también en la meditación de la tradición Chod donde nos explican que los “demonios” o “devas” son entidades que pueden ser lo mismo nuestros destructores que nuestros aliados, pero para tener que luchar contra ellos es necesario primero formarlos en nuestra consciencia (mente y emociones). Por tanto, un egregor resulta una manifestación creada por nosotros mismos de acuerdo con nuestros pensamientos.

Y el tercer concepto, es el Primado Negativo. Primado, o Priming en sicología, nos dice que lo que ocurre primero afecta a lo que viene después, es decir, nuestra reacción ante lo que ocurre podría estar condicionada por otro estímulo anterior sin estar consciente de ello. Por ejemplo: Si después de que alguien vea el color rojo o un letrero con la palabra “rojo”, otro más le pregunte qué fruta le recomienda posiblemente diga “manzana, o fresa”, es decir, alguna de color rojo. Este fenómeno está relacionado con la memoria.

Hay muchos estudios sobre eso y lo que se ha visto es que incluso se puede predisponer a alguien de manera específica para que haga algo. Por ejemplo: Si ofrecemos una charla sobre enfermedades y vejez, al salir los participantes, se pueden sentir menos jóvenes y más vulnerables y estarán listos para comprar/usar artículos que los hagan sentir mejor sobre ello como cosméticos, ropa, fórmulas mágicas o equipos. Por tanto, se aplica en marketing, ventas, publicidad y muchas otras áreas, entre ellas, la espiritualidad. En ésta última área, puede usarse para atraer seguidores sobre un método, un gurú o una forma de pensamiento, pero incluso, en las películas de ciencia ficción que nos muestran información metafísica perfectamente a nuestro alcance como algo solo de “ficción”, por lo que cuando contactamos con eso fuera de la pantalla del cine, lo desechamos como algo que pertenece solo a las películas.

Es interesante notar que si bien, estos conceptos son parte de nuestra vida cotidiana, conviene conocerlos para estar en mejores condiciones de discriminar la información que recibimos aún del llamado mundo espiritual. Aprender a poner a prueba la información y ver si resuena con nosotros nos ayudará a alcanzar un estado de consciencia despierto, pleno y libre.

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Ana Elisa Moreno – Conceptos en el contexto espiritual y cósmico

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La mente en la meditación

Artículo por Ana Elisa Moreno, 20 de septiembre de 2022
Terapeuta holística

El cuerpo es la conexión con el mundo a través de nuestros sentidos. Hemos aprendido que los sentidos físicos son 5: vista, olfato, gusto, oído y tacto. En meditación hay un sentido más: la mente.

La mente es vista como un receptáculo de nuestros pensamientos, es decir, el medio que los hace visibles para nosotros.

No entraremos en discusión sobre si la mente crea o procesa los pensamientos, porque en este caso, lo necesario es verla solo como un sentido físico que “capta” información del interior y exterior y la reproduce para nosotros.

Ahora bien, al ver la mente como un sentido, estará sujeta a la impermanencia; los pensamientos que reproduce entran y salen y una vez reproducido un pensamiento no vuelve a suceder jamás. Podemos pensar el mismo pensamiento, pero habrá sido reproducido en otro tiempo y otro estado de atención o de consciencia.

¿Para qué nos sirve saber esto al meditar? Porque nos ayudará a comprender porqué se dice que al meditar la mente queda en blanco, y es justo eso lo que no entendemos. Es posible si, que no lleguen pensamientos a la mente, pero “quedar en blanco” trata solo de permitir que lleguen, se reproduzcan en la mente y se disuelvan, y nosotros sólo ser testigos de ese proceso SIN participar activamente, sin tomar ese pensamiento y elaborar nuevos, osea, engancharnos en él.

Por tanto, al ser la mente un sentido que nos muestra los pensamientos, y permitirnos, en la práctica meditativa ser solamente testigos/observadores de ellos, efectivamente la mente sí puede quedarse en blanco.

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La mente en la meditación – Ana Elisa Moreno

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Hay que dejar que tus hijos sean niños

Hace poco, en una reunión, escuchaba decir a algunas personas que la mayoría de los niños eran más inquietos que la mayoría de las niñas y entonces pensé…

¡Obviamente! si no, ¿cómo es que cuando crecen y se convierten en padres pueden dar ese sentido de vida a los hijos?

El niño ya como padre, promueve en los hijos la capacidad de explorar y asumir retos, pero…

¿Cómo puede cumplir con esa función, si de pequeño no lo dejan explorar?…

Los varones y las mujeres traen innato el comportamiento que debe ayudarlos cuando son adultos a dirigir a sus propios hijos.

Los niños son exploradores por naturaleza, quieren y deben explorar su mundo, a través de esa inquietud ellos fortalecen lo que en su vida adulta tendrán que enseñar a su descendencia…

Pero como padres de esos pequeños exploradores, ¿qué hacemos? Exacto, los regañamos, nos enojamos con ellos, no les permitimos aprender, los limitamos diciendo “te vas a caer” “eres muy pequeño para hacer eso”, “deja se ser tan inquieto y ya siéntate”, ¿a alguien le suena eso? ¿Quién de ustedes lo ha hecho?

Las niñas, por el contrario, ya cómo madres, son las encargadas de brindar la confianza y seguridad emocional a los hijos.

El padre es clave en la familia y en el desarrollo de los niños, es una figura de apoyo y seguridad que permite adquirir mayor autonomía e independencia a los hijos.

La madre por su parte, da la regulación emocional y la enseñanza de las herramientas para la vida.

Es importante mencionar que ninguna de estas tareas debe ser responsabilidad solo de una de las partes, deben trabajarse en conjunto.
Pero… ¿Cómo puedo desarrollar esa habilidad? ¡Desde niños!

Así que la próxima vez que digas que un niño es muy inquieto, mejor pregunta, ¿Cómo puedo apoyar y guiar a mi hijo para que como adulto haga bien sus funciones si algún día desea ser padre/madre?

Nota: Recuerda que ellos son niños y nunca deben dejar de estar bajo la supervisión de un adulto.

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Hay que dejar que tus hijos sean niños – Guadalupe Cruz

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¿Qué son las realidades paralelas y los multiversos?

Artículo por Ana Elisa Moreno, 19 de junio de 2022

Durante miles de años los seres humanos hemos buscado respuesta a preguntas existenciales. Queremos saber quiénes somos, para qué vinimos a este mundo y si somos los únicos en el universo. Incluso, nos hemos preguntado si sólo existe nuestro universo o hay más universos en otros lugares. Como seres humanos en 3a dimensión, nos cuesta trabajo comprender la realidad de lo infinito y eterno; si bien conceptualizamos sobre ello, no lo comprendemos del todo porque no alcanzamos a ver en su total magnitud, el concepto del todo. La física ha intentado responder esas preguntas a través de teorías y experimentos. Varias de esas teorías tienen relación con las realidades paralelas y los multiversos. Sin embargo, aún hay mucho por descubrir de nuestro universo y mucho más para lograr comprenderlo. Aquí algunas de ellas:

En 2004, tras la publicación de su libro El camino de la realidad, Roger Penrose, físico de profesión, se aventura a explicar a la gente común, las leyes del universo. Nos habla de fenómenos con los que convivimos en el día a día.
Desde la teoría de la relatividad de Einstein en 1915, a la fecha, han surgido teorías que intentan explicar el origen y funcionamiento del universo. La mecánica cuántica y muchas otras, han incursionado en la misión, aparentemente imposible, de explicar, más allá de lo evidente, el origen, tamaño, edad, duplicidad, dimensión (o dimensiones, no solo en medidas, sino en conceptos de multiplicidad y paralelismo) de nuestro universo, ¿o de otros universos? ¿Cuántos?

Para hablar de realidades paralelas hay que hablar de los multiversos. Lo que ésta teoría propone es que nuestro universo no es el único que hay, sino que hay muchos y cada uno de ellos corresponde a sus propias leyes de física. Si esto es verdad, dentro de este multiverso existen varios universos con las mismas leyes físicas que el nuestro y, por lo tanto, hay uno o varios “YO”, en uno o varios planetas Tierra, en donde existimos al mismo tiempo. En estos otros universos nosotros vivimos vidas paralelas con todas las posibilidades de desarrollo de nuestras vidas. Y esto es posible porque entre otras cosas, esta teoría de multiversos sugiere que el espacio y el tiempo que observamos no es la única realidad. Es decir, al mismo tiempo que aquí tenemos una vida con ciertas características, en otro universo vivimos una realidad diferente: Aquí, en este plano consciente, tenemos una vida en la que trabajamos con un jefe entusiasta, mientras que en otro plano, trabajamos de vendedores de puerta en puerta y no tenemos jefes.

Pero ¿qué son los multiversos? Hay tres teorías que nos explican de manera diferente lo que son. La primera de ellas es la teoría de la cosmología inflacionaria que plantea que en el momento del bing bang el universo se expandió tan rápido y exponencialmente que creo a grandes distancias otros universos además del nuestro. Andrei Linde, artífice de esta teoría cree que la inflación puede ocurrir una y otra vez creando una constelación de universos burbuja y éstos podrían ser espacios donde la física se comporte de manera diferente.

La segunda teoría corresponde a la mecánica cuántica (estudia el movimiento de partículas muy pequeñas) y es la teoría de muchos mundos, en ella, se describe matemáticamente el comportamiento de la materia. El físico Hugh Everett en 1957 dijo que esta interpretación predice la presencia de líneas de tiempo ramificadas o realidades alternativas. Esta teoría nos explica que en esas líneas de tiempo o realidades alternativas nosotros tomamos decisiones que se desarrollan de manera diferente reproduciendo resultados diferentes, es decir, distintas versiones de nosotros estamos viviendo vidas diferentes, aunque sólo podamos reconocer la que estamos habitando.

La tercera teoría es la Teoría de Cuerdas que pretende describir la estructura fundamental del universo y nos dice que él mismo está formado por cuerdas pequeñas de energía vibrante, como si de cuerdas de guitarra se tratara, y que estas cuerdas se encuentran dentro de los átomos de las moléculas vibrando cada una a su manera y generando tipos de partículas diferentes de acuerdo a su vibración. Cada cuerda puede ser entonces un fotón o un quark o cualquier otra. Esta teoría nos habla de 11 dimensiones, o al menos 10: 3 espaciales, 1 el tiempo y 6 más que forman un espacio diminuto y que éstas últimas determinan las propiedades de las partículas. Así pues, esta teoría da lugar a enormes cantidades de posibles universos.

Ciertamente, aunque estas teorías explicarían científicamente eso que ya sabemos de manera intuitiva, aún se encuentran lejos de probarse, salvo algunos aspectos de las primeras dos, por lo tanto, aún quedan en hipótesis, sin duda interesantes.
Seguramente, con el tiempo, aparecerán otras formas de explicar que no estamos solos y nuestro universo no es el único, que tenemos muchos “yo” en otras realidades y universos que experimentan la vida de diferente forma.
Y tú, ¿qué piensas?

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Que son las realidades paralelas y los multiversos – Ana Elisa Moreno

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¿Cuántas dimensiones existen y en cuál vivimos?

Ana Elisa Moreno, 10 de junio de 2022

A lo largo de la historia se ha especulado mucho sobre la cantidad de dimensiones existentes. La razón: la curiosidad del hombre por saber el origen de todo y si hay otros tipos de vida en el universo.
Hay muchas formas de abordar el tema, la ciencia recurre a la física y su teoría de cuerdas, entre otras teorías e hipótesis, la psicología se concentra en el interior de nuestros pensamientos, en donde se puede entender como dimensión, a las diferentes personalidades de un ser humano, y así, hasta llegar a canalizaciones de seres que no pertenecen a esta dimensión. Sin embargo, existe un consenso general sobre el que se establece la existencia de varias dimensiones, pero solo podemos tener acceso desde 3D a solo 10 simultáneas que se proyectan en 9 dimensiones. Así que hablaré de las características más importantes de ellas para tener una idea general.

Comenzamos con la primera. En esta dimensión se encuentra toda la información para la vida almacenada en el núcleo de cristal de hierro. Aquí están todas las posibilidades. Es el microcosmos monádico que refleja el macrocosmos y a la inversa, las mónadas son una especie de átomos metafísicos que contienen la información codificada. Se le llama “matriz de la existencia”. Activa el ADN y transforma la energía en materia, en el cuerpo humano, corresponde a la sangre (hierro) a través de la cual conectamos con esta dimensión. El nivel de consciencia es elemental y a éste pertenecen los minerales y el agua.

La segunda dimensión es el mundo telúrico donde se expresan las grandes fuerzas terrestres que vibran desde el núcleo. Aquí, los 4 elementos (agua, tierra, viento y fuego) son la base de la vida y desde aquí, los humanos evolucionamos hacia nuestros 4 cuerpos de consciencia (física, mental, emocional y espiritual). Es la dimensión de los elementales como guardianes de la naturaleza, las inteligencias telúricas, las radiactivas, las químicas, las minerales y también las virales y bacterianas. En esta dimensión la consciencia es bilineal y a ella pertenecen las plantas, los insectos y algunos animales. Todos ellos se manejan por consciencia grupal y se mantienen unidos por su vibración. En los seres humanos se manifiesta la 2D en el estado de no ego, así como en la sangre, los minerales, metales, virus y bacterias.

La tercera dimensión, se le conoce como el mundo físico, el más denso energéticamente y tiene como característica el espacio y el tiempo lineal. Los guardianes de esta dimensión somos los humanos. En 3D son los sentimientos y las emociones la puerta a la iluminación, aunque, como escribe Barbara Hand Clow en su libro Cosmología Pleyadiana, gastamos mucha energía en evitarlos. Aquí comienza el camino evolutivo. El tiempo se mueve en forma fractal y geométricamente le corresponden la esfera, el cubo y los sólidos platónicos. De acuerdo a los físicos Gerard Hofft y Leonard Suskind y los mecánicos cuánticos David Bohm y Karl Pibrau, es en esta dimensión donde podemos descubrir lo que se le llama el universo holográfico que muchos años antes se podía ver en el mito de la Red de Indra. En tercera dimensión, la evolución se da cuando aprendemos a ver más allá de la ilusión de separación y logramos unir las partes.

La cuarta dimensión es donde se encuentra el plano astral, que contiene el alto y bajo astral y así mismo, el mundo onírico, desde donde contactamos con ese plano en 3D. Con la 4D se terminan las dimensiones físicas y mensurables y comienzan las no físicas. Los guardianes son los Anunnakis. Aquí, el pensamiento es individual y al mismo tiempo colectivo, se maneja a base de arquetipos. El tiempo y el espacio cobran un significado diferente. La mente es la base de esta dimensión, todo se entiende como una proyección mental salida de nuestro interior y este intelecto opera por la repetición de memorias. Para que este intelecto reciba inspiración deberá encontrar el vacío. El pensamiento se pone como base para la perfección y eso puede resultar peligroso porque no se integra el sentimiento. La consciencia se proyecta aún si contiene aún cuerpo físico.

La quinta dimensión es la primera completamente energética y es el portal hacia la consciencia crística, es decir, una consciencia colectiva que se ve a sí misma como unidad. Los guardianes de esta dimensión son los Pleyadianos. En 5D la búsqueda es por el equilibrio y la integración entre lo femenino y lo masculino. Es la dimensión de los Maestros Ascendidos y los espíritus guías. El tiempo es continuo, un eterno presente y la percepción es holográfica. En 5D nos conectamos a nuestro Ser Superior o multidimensional a través de diferentes líneas temporales para despertar como seres infinitos.

La sexta dimensión, es el mundo de las formas geométricas que vemos replicadas en la naturaleza, la morfogénesis. Aquí las formas geométricas fundamentales son los poliedros de ángulos y lados iguales (esfera, tetraedro, hexaedro, octaedro, etcétera). La geometría sagrada de 6D la vemos y entendemos, entre otras formas, en la proporción áurea, los fractales, el cubo de Metatrón, la Flor de la vida, la secuencia Fibonacci y el conjunto de Mandelbrot. Los guardianes de esta dimensión son los Sirianos. Este es el hogar de Ka, es decir, del cuerpo del espíritu humano que está inactivo en 3D. Los campos mórficos (estructura organizativa invisible con la información histórica y de la evolución) de esta dimensión derivan de los sonidos de 7D.

La séptima dimensión se caracteriza por el sonido cósmico que se genera por la geometría de 3D por resonancia vibratoria. El sonido viaja a través de los cinturones de fotones (que le dan forma y estructura a la galaxia) y recibimos en 3D “hilos” de este sistema a través de los sonidos de la naturaleza, como el canto de los pájaros, entre otros. Los guardianes de esta dimensión son los habitantes de la galaxia de Andómeda. En 7D no existe una separación con Dios, todo es el Todo. Desde 3D algunos de nuestros pensamientos tienen cierta frecuencia vibratoria que nos conecta a esa dimensión (por ejemplo, escuchando música sacra, en estados de consciencia mística, sonidos de pájaros) por lo tanto, para conectarnos a 7D es vital que la consciencia tome el control de los mismos. Así, la séptima dimensión es el sistema de comunicación de la galaxia.

La octava dimensión es el mundo de la luz, de la mente divina. Esta energía de luz genera el sonido de 7D y a su vez, forma la geometría de 6D que fluye hacia 3D a través de la mente del Sol. Los guardianes de esta dimensión es la Federación Galáctica, conformada aproximadamente por 200,000 seres plenamente conscientes. En esta dimensión también habitan los ingenieros de la materia y los guías que trabajan con los humanos. Así mismo, 8D es la sede de la “Biblioteca universal” a través de una red de información que recopila los Registros Akáshicos.

La novena dimensión emana del agujero negro que se encuentra en el centro de la vía láctea. Es la fuente de tiempo en el eje vertical de 9 dimensiones desde la 1D el centro del cristal de hierro de la Tierra hasta el centro de la vía láctea. Se le llama la dimensión de la exhalación universal. Es la dimensión que contiene el holograma, es decir, el origen, el inicio y el fin, la eternidad. Aquí radica el Dios espiritual, aquél que es UNO y lo contiene TODO.

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Cuántas dimensiones existen y en cuál vivimos – Ana Elisa Moreno