Ana Elisa Moreno, 16 de abril de 2022
Terapeuta holística
Es donde se da la unión con lo divino y donde se asienta el loto de los mil pétalos.
El Sahasrara, integra la personalidad y la vida; así como el ser físico, emocional, mental y espiritual. Nos da la perfección en nuestras facultades, permitiendo que nos desdoblemos y mantengamos inalterado el flujo de la conciencia. A partir del chakra 1 Muladhara donde se asienta la Kundalini, hasta este chakra, se da la integración de todos los chakras y con ello de todo lo que somos. Estamos arraigados en el mundo y desde ahí alcanzamos la conexión divina.
Físicamente, este chakra vitaliza el encéfalo superior.
El chakra coronilla se encuentra desde la primera cervical hacia arriba y tiene que ver con el sistema endocrino, la glándula pineal (epífisis), la corteza cerebral, el sistema nervioso central y el ojo derecho.
El Sahasrara se ocupa de nuestra conexión cósmica y se desequilibra con el ego fuera de control.
Si está equilibrado nos sentimos unificados con el universo, proporcionándonos voluntad espiritual, inspiración, sabiduría y entendimiento. Si el chakra está en equilibrio, nuestra percepción irá más allá del espacio y el tiempo, dándole continuidad a la consciencia. El servicio desinteresado se vuelve una forma de vida, otorgándonos, además, idealismo e integridad.
Por el contrario, si se desequilibra, entonces nos sentiremos confundidos, desalineados y víctimas de la vida. No creeremos en nada y nos faltará el sentido de vida. No hay inspiración y tampoco disposición para servir. Mentalmente, nos sentiremos deprimidos y ansiosos llegando a las adicciones.
En el Sahasrara contactamos con el cuerpo espiritual (divino) y el Atman, que contiene la información de esta vida y la lleva a la siguiente.

Al séptimo chakra le corresponde el color violeta, así que puedes usar ropa de ese color o bien, usarlo para decorar o en objetos de uso cotidiano. Con ello ayudarás a mantenerlo equilibrado.
El elemento del chakra coronilla es el pensamiento, por tanto, estar consciente de nuestros pensamientos y creencias nos ayudará a que el Sahasrara se mantenga en equilibrio, dándonos, además, voluntad para mantenernos así.
Las piedras que usamos para este chakra son las de color violeta o blancas/transparentes, como el cuarzo cristal, el diamante, la amatista, solonita y duorita púrpura.
En cuanto a los alimentos, podemos consumir los de color púrpura como: el betabel, la berenjena, la cebolla y la lechuga morada. Sin embargo, este chakra está más asociado con el ayuno.
Los ejercicios de respiración ayudarán a llevar la energía desde el Muladhara o chakra raíz hasta el Sahasrara, en este caso, la respiración vibratoria es la indicada (Hado Kokyu-Ho).
El mudra del Sahasrara es el siguiente: entrelaza tus manos y ciérralas, a continuación, extiende tus dedos meñiques y júntalos suavemente. Usa este mudra en tus meditaciones, o bien, cuando necesites equilibrar este chakra.
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Sahasrara (Chakra Coronilla) – Ana Elisa Moreno







