![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
¿Y si cambias de camino?
![]() |
![]() |
![]() |
![]() |
Por: Ana Elisa Moreno, 13 de febrero de 2022

Entonces, ¿cuál escoger para comenzar?
Primero que nada, pregúntate por qué deseas hacerlo y a dónde quieres llegar por medio de la meditación, así cuando estás claro de tus razones podrás encontrar la técnica ideal para ti.
Cuando hayas decidido lo que deseas, investiga los tipos de meditación que te interesen y pruébalos, asiste a alguna clase o practica en tu casa.
Todos los tipos de meditación tienen algo en común: todas ellas trabajan con alguna parte de la conciencia, nos permiten un espacio donde la mente parlanchina se toma un receso o es observada, es decir, un espacio para trabajar en la desidentificación con la mente. Así que puedes meditar en cualquier momento, incluso en tu vida diaria. Te propongo varios ejercicios que puedes poner en práctica hoy mismo:
1. Al despertar por la mañana y antes de levantarte de tu cama, tómate unos minutos para contactar contigo. Pon atención en tu cuerpo y su estado, observa las sensaciones corporales y las emociones que surgen.
Agradece a tu divinidad (Dios/Universo/Fuente) que estás listo para comenzar el día y que si acaso sucede algo que te incomoda podrás gestionarlo adecuadamente para regresar a tu estado de paz interior. Cuando te sientas listo para comenzar el día, levántate de la cama y comienza tus actividades.
2. Si cuentas con 5 minutos libres luego de tu hora de comida y tienes la oportunidad de estar al aire libre, da una breve caminata poniendo atención en cada paso, al mismo tiempo activa tus sentidos poniendo atención en los sonidos, colores y formas, así como en los olores, las emociones que surjan y el tipo de pensamientos que te llegan.
Si no puedes salir al aire libre, acércate a una ventana y observa la calle, las personas que pasan y todo lo que te llame la atención. Se trata de “vaciar” la mente y el cuerpo de la tensión acumulada durante la mañana y comenzar las actividades vespertinas con más claridad y creatividad.
3. Una vez que termines tu día laboral, tómate unos minutos para disfrutar una bebida caliente y un refrigerio.
Antes de tomarlo, pon atención a su forma, sus colores y su tamaño; toca la taza, siente su calor, percibe su aroma y al comenzar a tomarlo siente cómo entra por tu boca y garganta. Presta atención a todo lo que ocurra en tu cuerpo, mente y emociones al contacto con la bebida. Estos minutos de cuidado relajarán tu cuerpo y mente, ésto te permitirá descansar por la noche.
4. Si eres una persona más auditivo, cuando te sientas tenso o abrumado colócate los audífonos y escucha música con sonidos binaurales de 435Hz que te permiten relajarte, sin dormirte para mantenerte activo y con la mente clara. Mientras los escuchas puedes continuar con tus actividades cotidianas.
5. Si te cuesta trabajo mantenerte quieto más de 5 minutos, este ejercicio es para ti.
Haz una actividad que puedas hacer sin usar “la mente”, como doblar y guardar ropa; limpia, arreglar cajones desordenados, lavar platos, haz jardinería, barre tu casa, etcétera; pon atención con curiosidad a todos los detalles sensoriales, sonidos, olores, sabores, texturas, colores y tamaños. Al terminar la actividad te notarás más relajado y al mismo tiempo habrás adelantado o terminado esa tarea doméstica.
6. Tomate 5 minutos para poner atención a tu respiración.
No hay nada más que hacer; siéntate cómodamente, abre el pecho y comienza a respirar con normalidad, poco a poco ve haciendo tu respiración más profunda y rítmica. En tu mente cuenta cada una de tus respiraciones o di las palabras “inhalo-exhalo” cuando corresponda; pon atención a tu respiración desde que entra el aire por tus fosas nasales hasta que sale de ellas. Estarás más calmado cuando termines este ejercicio.

Como ves, no se necesita mucho para comenzar a meditar, estos ejercicios los puedes practicar todos los días sin que te lleven más de unos pocos minutos y notarás cómo te sientes más relajado y claro durante el día. Sin embargo, si quieres obtener todos los beneficios de la meditación, acércate al que hayas elegido de acuerdo a tus objetivos y haz una práctica regular. Notarás los cambios en cuerpo, mente y emociones desde la primera sesión.
Artículo para descargar:
Quiero meditar, por dónde empiezo – Ana Elisa Moreno
Artículo de opinión
Por: Germán Muñoz, 10 de enero del 2022

Si explicara la reencarnación humana en pasos sería así:
1. El universo (o la consciencia fuente) crea un alma nueva. Un alma es la consciencia sin cuerpo (como agua sin vaso). Aún no sabe sus limitaciones, sólo es todo, lo entiende todo y sigue siendo parte de la consciencia fuente. No siente, no piensa, pero si experimenta porque existe.
2. El alma escoge una misión y reencarna en un cuerpo que le provee las herramientas para cumplirla. No necesariamente es un cuerpo humano. Puede ser animal o incluso alienígena. Ejemplos de misiones álmicas para cuerpos humanos: encontrar la plenitud en cualquier contexto, desarrollar la consciencia al máximo, llegar a la iluminación en cualquier cuerpo, etcétera.
3. Tras haber reencarnado en un cuerpo, éste y el alma se acostumbran a la realidad actual y olvidan que son un alma para tener una inmersión real en la experiencia.
4. El cuerpo muere. El alma sale del cuerpo y trasciende, juntándose de nuevo con la consciencia madre. El alma no puede pensar, pero entiende la experiencia que tuvo y la guarda en los registros akáshicos. El alma no siente, pero entiende que la vida humana que acaba de tener fue sólo un respiro para el universo. Se entiende como un sueño breve para el alma.
5. El alma decide separarse de la consciencia fuente para reencarnar de nuevo hasta terminar su misión álmica. Si, por ejemplo: la misión álmica es aprender a ser feliz sin importar la realidad actual entonces irá encarnando en cuerpos cada vez más complicados o con más obstáculos para ser feliz hasta dominar esa acción en el cuerpo que sea, sin importar el contexto social, familiar, cultural, económico, etc.

En síntesis, el universo (consciencia madre, fuente, superior, etcétera) se divide en pequeñas almas que tendrán consciencia cuando tengan un cuerpo. El alma escoge una misión de vida: aprender a ser feliz en cualquier realidad, vivir todas las vidas de un planeta o hasta la iluminación en la que cualquier cuerpo que posee esa alma puede recordar y entender a la perfección que lo que está viviendo es un sueño y puede hacer lo que quiera si logra volverse lúcido. Para eso va escogiendo cuerpos en específico que le proporcionen herramientas para evolucionar y cumplir su misión.
Artículo para descargar:
Entiende la reencarnación – Germán Muñoz
Por: Ana Elisa Moreno, 12 de febrero de 2022
Máster Reiki
El Reiki es una terapia de sanación energética que puede ser denominada como una terapia de sanación espiritual. Trabaja a través de la luz y la energía vital que es irradiada al paciente a través del sanador. El sanador o practicante Reiki canaliza esta energía, es decir, se convierte en un recipiente de la energía captándola hacia sí mismo y distribuyéndola en el cuerpo del paciente a través de sus manos, ojos y boca. Esta terapia trabaja a todos los niveles: físico, mental/emocional y espiritual equilibrando los chakras y liberando los bloqueos que condujeron a la enfermedad.

¿Qué energía es la que usa el Reiki?
La energía vital ha sido llamada de muchas formas en diferentes culturas, así pues, se llama Prana para los Hindúes, Qui en China, Ki en Japón, Ruaj para los Hebreos, Orenda para los Iroquenses en Estados Unidos, entre otros nombres; prácticamente cada cultura tiene su propio término.
Esta energía vital es la que está en todo y alrededor de todo, es la que mantiene la vida.
A pesar de esto, si le preguntamos a la ciencia cuál es esa energía vital, nos encontraremos con que no saben de qué hablamos. Quizá con el tiempo la ciencia también pueda responder la pregunta. Sin embargo, eso no importa, lo importante es que existe, que podemos sentirla, aunque no sepamos qué contiene y nos revitaliza y sana.
Paciente y practicante
Como paciente, la terapia Reiki es una buena forma de mantenernos equilibrados y liberar cualquier bloqueo que con el tiempo hubiera podido convertirse en enfermedad. Como terapia complementaria nos ayuda a trabajar con los aspectos que la medicina alopática no trabaja, como son las emociones, los pensamientos, y los asuntos espirituales. El practicante de Reiki se abre a un nuevo campo de posibilidades, de conexión con la vida y con planos sutiles de existencia; es un camino amoroso de trabajo personal que se convierte, con la práctica, en un estilo de vida más saludable y feliz.
Si comienzas por el camino del Reiki, lo ideal es hacerlo para tu propio equilibrio y sanación, para sentir de primera mano sus beneficios y desde ahí, si así lo decides, puedas compartirlo con los demás convirtiéndote en terapeuta. Serás un mejor sanador y más puro si eres coherente en ti mismo.
En el Reiki tradicional de estilo japonés, hay 3 niveles: Shoden o primer nivel, Okuden o segundo nivel y Shinpiden o tercer nivel.
El primer nivel nos permite trabajar en cuerpo físico para nosotros mismos y los demás, el segundo nivel, nos prepara para trabajar en el cuerpo mental/emocional y a distancia, el tercer nivel amplia la conexión con la luz y la energía, además permite trabajar con la conciencia.
Los niveles de Reiki deben ser cursados en orden y de preferencia con el tiempo suficiente entre un nivel otro. De esta forma, permites la correcta integración de la información y la energía en el practicante y logras un mayor grado de pureza en cada nivel.
De cualquier forma, una vez que tomas el primer nivel y dejas de lado al ego competitivo, tu intuición te indicará el momento correcto para ti de avanzar en tu formación.

Elegir al maestro
Hay muchos estilos de maestros y muchas escuelas de Reiki. La elección del maestro es simple si recurres a tu intuición, déjate llevar por el corazón y permite que el maestro llegue a ti de forma natural. Te asombrará el resultado.
¿Quién puede iniciarse en camino Reiki?
Todo el que lo desee. No es necesaria ninguna preparación para comenzar esta aventura, tan solo el deseo.
Notarás que una vez que decides iniciarte en el camino del Reiki, todo comienza a fluir de manera más armoniosa y llegarás incluso a disfrutar tu trabajo personal.
El camino Reiki es un camino de amor y luz; es un camino que sana tanto si eres paciente o practicante.
Artículo para descargar:
Reiki como camino de vida – Ana Elisa Moreno
Artículo de opinión
Por: Germán Muñoz, 9 de enero de 2022
En mi artículo pasado te explico mi creencia sobre que el universo es consciente y experimenta su existencia misma, así como todo lo que contiene: galaxias, planetas, vida, animales, consciencia humana, etcétera. Así, pues, sobre este concepto iré basando más ideas.
Entonces, si tomamos como cierto que todo el universo es un solo ente donde la suma de la materia que contiene es su totalidad… Eso también significa que la consciencia existente, aunque con diferencias; también conforman una consciencia total, o algo más grande: una consciencia colectiva. Esto quiere decir que puede haber una fuente de consciencia mayor. Como si el universo fuera una consciencia entera que descarga parte de su poder en creaciones menores para experimentar ese ángulo de la existencia del cual el universo como entero no puede.

Explíquenoslo de otra manera. Como humanos podemos hacer una infinidad de acciones en este planeta; podemos comer, dormir, platicar, bailar, reír, hacer deporte, aprender, mover extremidades y demás. No obstante, siempre habrá actividades en las cuales necesitamos un poco de ayuda o una herramienta para experimentarlo, un ejemplo claro son los videojuegos. Todos son una simplificación de nuestra vida. Solemos plasmar y exagerar algunas de las actividades que nos gustan como los deportes, las aventuras y la acción en un videojuego. De esa forma podemos olvidarnos un rato de nuestra vida humana y sumergirnos en una experiencia menos explorada y con algunas acciones que no se pueden recrear en esta realidad: volar, pelear, morir, robar, explotar y manejar entre otras. Experiencias que queremos sentir, pero no se puede o hay restricciones físicas, legales y morales que no lo permiten.

En síntesis, creo que el universo entero tiene experiencias impresionantes, pero, de la misma manera que nosotros, busca simplificarse para vivir otro tipo de experiencias que sólo puede alcanzar de otra forma. Por eso nos creó, creó la vida, la naturaleza, células, animales, humanos, paisajes, planetas y descargó un poco de su consciencia en los seres vivos con la estructura cerebral que lo soporte. El universo está jugando su propio videojuego y no sólo nos contiene a nosotros, sino a todos los planetas y a la vida en todo el universo.
Ahora, lo interesante viene aquí. Si el universo está jugando un videojuego, con su propio cuerpo por así decirlo, ya que está creando al tomar partes de sí… Y trasladó un poco de su consciencia a nosotros: los humanos. Eso quiere decir que nosotros somos Dios. No en este cuerpo humano, sino en el cuerpo universal. En otras palabras, cuando muera nuestro cuerpo, nuestra consciencia no morirá, pero completará un ciclo de trascendencia volviendo a ser la consciencia total o universal, dándose cuenta del poder real que posee. Ya no es un humano, ahora es TODO el universo otra vez. Eso definitivamente nos convierte en dioses.
¡Nosotros somos el universo y su consciencia, y con ella hemos creado todo lo que vivimos y experimentamos! Si eso no nos vuelve dioses, no sé qué lo haría.

Cabe recalcar que no somos dioses en este momento. Somos humanos, una simplificación de nuestro poder real. Nuestra misión en esta vida es olvidarnos de que tenemos ese poder y vivir humildemente. Experimentar lo que decidas, y pasarla lo mejor que puedas el mayor tiempo que puedas. Sin embargo, nunca está de más recordar un poco de lo que eres en verdad.
Artículo para descargar:
Tu eres Dios – Germán Muñoz
Autor: Édouard Schuré

Libro para descargar:
Los Grandes Iniciados – Édouard Schuré