Ana Elisa Moreno, 10 de junio de 2022
Hay muchas formas de abordar el tema, la ciencia recurre a la física y su teoría de cuerdas, entre otras teorías e hipótesis, la psicología se concentra en el interior de nuestros pensamientos, en donde se puede entender como dimensión, a las diferentes personalidades de un ser humano, y así, hasta llegar a canalizaciones de seres que no pertenecen a esta dimensión. Sin embargo, existe un consenso general sobre el que se establece la existencia de varias dimensiones, pero solo podemos tener acceso desde 3D a solo 10 simultáneas que se proyectan en 9 dimensiones. Así que hablaré de las características más importantes de ellas para tener una idea general.
Comenzamos con la primera. En esta dimensión se encuentra toda la información para la vida almacenada en el núcleo de cristal de hierro. Aquí están todas las posibilidades. Es el microcosmos monádico que refleja el macrocosmos y a la inversa, las mónadas son una especie de átomos metafísicos que contienen la información codificada. Se le llama “matriz de la existencia”. Activa el ADN y transforma la energía en materia, en el cuerpo humano, corresponde a la sangre (hierro) a través de la cual conectamos con esta dimensión. El nivel de consciencia es elemental y a éste pertenecen los minerales y el agua.

La segunda dimensión es el mundo telúrico donde se expresan las grandes fuerzas terrestres que vibran desde el núcleo. Aquí, los 4 elementos (agua, tierra, viento y fuego) son la base de la vida y desde aquí, los humanos evolucionamos hacia nuestros 4 cuerpos de consciencia (física, mental, emocional y espiritual). Es la dimensión de los elementales como guardianes de la naturaleza, las inteligencias telúricas, las radiactivas, las químicas, las minerales y también las virales y bacterianas. En esta dimensión la consciencia es bilineal y a ella pertenecen las plantas, los insectos y algunos animales. Todos ellos se manejan por consciencia grupal y se mantienen unidos por su vibración. En los seres humanos se manifiesta la 2D en el estado de no ego, así como en la sangre, los minerales, metales, virus y bacterias.
La tercera dimensión, se le conoce como el mundo físico, el más denso energéticamente y tiene como característica el espacio y el tiempo lineal. Los guardianes de esta dimensión somos los humanos. En 3D son los sentimientos y las emociones la puerta a la iluminación, aunque, como escribe Barbara Hand Clow en su libro Cosmología Pleyadiana, gastamos mucha energía en evitarlos. Aquí comienza el camino evolutivo. El tiempo se mueve en forma fractal y geométricamente le corresponden la esfera, el cubo y los sólidos platónicos. De acuerdo a los físicos Gerard Hofft y Leonard Suskind y los mecánicos cuánticos David Bohm y Karl Pibrau, es en esta dimensión donde podemos descubrir lo que se le llama el universo holográfico que muchos años antes se podía ver en el mito de la Red de Indra. En tercera dimensión, la evolución se da cuando aprendemos a ver más allá de la ilusión de separación y logramos unir las partes.
La cuarta dimensión es donde se encuentra el plano astral, que contiene el alto y bajo astral y así mismo, el mundo onírico, desde donde contactamos con ese plano en 3D. Con la 4D se terminan las dimensiones físicas y mensurables y comienzan las no físicas. Los guardianes son los Anunnakis. Aquí, el pensamiento es individual y al mismo tiempo colectivo, se maneja a base de arquetipos. El tiempo y el espacio cobran un significado diferente. La mente es la base de esta dimensión, todo se entiende como una proyección mental salida de nuestro interior y este intelecto opera por la repetición de memorias. Para que este intelecto reciba inspiración deberá encontrar el vacío. El pensamiento se pone como base para la perfección y eso puede resultar peligroso porque no se integra el sentimiento. La consciencia se proyecta aún si contiene aún cuerpo físico.

La quinta dimensión es la primera completamente energética y es el portal hacia la consciencia crística, es decir, una consciencia colectiva que se ve a sí misma como unidad. Los guardianes de esta dimensión son los Pleyadianos. En 5D la búsqueda es por el equilibrio y la integración entre lo femenino y lo masculino. Es la dimensión de los Maestros Ascendidos y los espíritus guías. El tiempo es continuo, un eterno presente y la percepción es holográfica. En 5D nos conectamos a nuestro Ser Superior o multidimensional a través de diferentes líneas temporales para despertar como seres infinitos.
La sexta dimensión, es el mundo de las formas geométricas que vemos replicadas en la naturaleza, la morfogénesis. Aquí las formas geométricas fundamentales son los poliedros de ángulos y lados iguales (esfera, tetraedro, hexaedro, octaedro, etcétera). La geometría sagrada de 6D la vemos y entendemos, entre otras formas, en la proporción áurea, los fractales, el cubo de Metatrón, la Flor de la vida, la secuencia Fibonacci y el conjunto de Mandelbrot. Los guardianes de esta dimensión son los Sirianos. Este es el hogar de Ka, es decir, del cuerpo del espíritu humano que está inactivo en 3D. Los campos mórficos (estructura organizativa invisible con la información histórica y de la evolución) de esta dimensión derivan de los sonidos de 7D.
La séptima dimensión se caracteriza por el sonido cósmico que se genera por la geometría de 3D por resonancia vibratoria. El sonido viaja a través de los cinturones de fotones (que le dan forma y estructura a la galaxia) y recibimos en 3D “hilos” de este sistema a través de los sonidos de la naturaleza, como el canto de los pájaros, entre otros. Los guardianes de esta dimensión son los habitantes de la galaxia de Andómeda. En 7D no existe una separación con Dios, todo es el Todo. Desde 3D algunos de nuestros pensamientos tienen cierta frecuencia vibratoria que nos conecta a esa dimensión (por ejemplo, escuchando música sacra, en estados de consciencia mística, sonidos de pájaros) por lo tanto, para conectarnos a 7D es vital que la consciencia tome el control de los mismos. Así, la séptima dimensión es el sistema de comunicación de la galaxia.
La octava dimensión es el mundo de la luz, de la mente divina. Esta energía de luz genera el sonido de 7D y a su vez, forma la geometría de 6D que fluye hacia 3D a través de la mente del Sol. Los guardianes de esta dimensión es la Federación Galáctica, conformada aproximadamente por 200,000 seres plenamente conscientes. En esta dimensión también habitan los ingenieros de la materia y los guías que trabajan con los humanos. Así mismo, 8D es la sede de la “Biblioteca universal” a través de una red de información que recopila los Registros Akáshicos.

La novena dimensión emana del agujero negro que se encuentra en el centro de la vía láctea. Es la fuente de tiempo en el eje vertical de 9 dimensiones desde la 1D el centro del cristal de hierro de la Tierra hasta el centro de la vía láctea. Se le llama la dimensión de la exhalación universal. Es la dimensión que contiene el holograma, es decir, el origen, el inicio y el fin, la eternidad. Aquí radica el Dios espiritual, aquél que es UNO y lo contiene TODO.
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Cuántas dimensiones existen y en cuál vivimos – Ana Elisa Moreno